De qué hablamos cuando hablamos de crear

 

A nadie se le escapa ya que vivimos un momento handmade. La creciente revalorización de la artesanía, la cultura del do it yourself, han traído al centro del debate conceptos tan importantes como creatividad o inspiración que, en la actualidad, ocupan un gran número de publicaciones. Cómo aumentar la creatividad, o dónde hallar la inspiración parecen ser el quid, pero, ¿de qué hablamos cuando hablamos de inspiración? ¿A qué nos referimos con creatividad?

En su uso más cotidiano ambos conceptos están estrechamente vinculados. Hablamos de la necesidad de encontrar inspiración para crear y decimos, por ejemplo, que no estamos inspirad@s cuando no conseguimos llevar nuestra creatividad a buen puerto. Podemos decir, por tanto, que en algún sentido la inspiración es anterior a la creatividad.

De hecho, también es así en cuanto a la historia de estos dos conceptos. Mientras que contamos con una noción de inspiración ya en el mundo clásico, no será hasta la década de 1920 que se comenzará a desvincular la creatividad de los grandes genios, haciendo de ella una noción más próxima a la que hoy manejamos: tod@s tenemos o podemos llegar a tener nuestra capacidad creativa al 100%.

 

 

Pero volvamos a la antigua idea de inspiración. Desde la Grecia clásica –es así en Platón, por ejemplo–, se piensa que la inspiración es cierta forma de contacto del artista o el poeta con las divinas ideas de lo bello, lo bueno, etc. Con algunos ajustes debidos a la aparición del cristianismo, el concepto de inspiración continúa dentro de estos límites hasta el Renacimiento. Ya en el siglo XVIII, John Locke redefinirá la cuestión al hablar de la inspiración como de un proceso azaroso de asociación de ideas producido de forma natural. Con ello entraba en escena el concepto moderno de inspiración.

En la actualidad, la aparición de los mass media y el creciente volumen de estímulos que recibimos a diario ha producido dos efectos contrarios. De una parte, la asociación de ideas se multiplica ante el mayor caudal de recursos sensoriales. De otra parte, se corre el peligro de la saturación e incluso se llega a hablar en algunos casos de censura por exceso.

 

 

¿Qué hay de la creatividad? Con Montse Vázquez Gestal, podemos decir que “una persona es creativa cuando es capaz de hacer cosas originales, novedosas. Un objeto nos parece creativo cuando llama nuestra atención y nos parece distinto a lo que hemos conocido hasta ese momento”. Según la misma autora, la primera definición del concepto aparecerá en el año 1961, en el Webster’s Third Dictionary como “habilidad de crear” y, años más tarde, en 1984, también se recogería en el Diccionario de la RAE como “facultad de crear”. Pero, ¿cómo funciona esta facultad? ¿Creamos desde cero? Vivimos en un mundo lleno de cosas. Al crear, nos servimos de ellas y cambiamos su uso, su lugar en el mundo. Es decir, para que los humanos podamos crear algo nuevo, es preciso tener realidades ya existentes. “En definitiva, lo que calificamos de creativo son formas nuevas a partir de otras ya creadas a las que damos una nueva utilización”.

Con todo esto en mente, en los próximos posts nos proponemos explorar cómo intervienen estos conceptos en algunas prácticas sociales y artísticas vinculadas al mundo del handmade. ¿Os animáis a seguir tirando del hilo con nosotras?

 

CoCo division.

·

Comments
2 Responses to “De qué hablamos cuando hablamos de crear”
  1. me ha encantado, enhorabuena chic@s!!! me ha encantado decubriros! ;D

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: